domingo, 12 de julio de 2015



El éxito de la vida no está en vencer siempre, si no en no desanimarse nunca, no es llegar a tener fama, sino realizar aquello que realmente deseas, acompañado de fe, disciplina y mucho esfuerzo. Pero en definitiva, el éxito llega para todos aquellos que están ocupados buscándolo”
Generación 2012-2015.
Alumnas  y alumnos, cada uno de ustedes merece llamarse ganadores, pues los retos están hechos para este tipo de personas, la escuela fue su fase de entrenamiento, más no el objetivo final. Su  meta es permanente e intensa búsqueda de identidad,  iniciar la lucha por aportar al desarrollo de la nación. Proyéctense  como líderes, como dueños, pues tienen que reconocer las capacidades de cada uno y emprender el camino. No olviden que en muchas ocasiones lo incorrecto será mucho más fácil que lo correcto, pero ningún precio puede pagar lo que vale una conciencia tranquila. Porque a través de los años, eso es lo único que perdurará. 
Hoy se despiden de nuestra institución, su segunda casa, en la que cimentaron una gran familia, donde comprendieron el verdadero significado de la amistad, la unión, el espíritu de superación y grandes valores como la tolerancia, el respeto y la responsabilidad.
Es necesario  agradecer a  la familia, por impulsarlos  y darles  su apoyo a pesar de las dificultades, por creer en ustedes y motivarlos a superarse , por estar siempre a su lado, con sus consejos en los momentos de crisis, al pendiente de ustedes  en cada situación, por la palabra de aliento en el momento preciso, espero que lo que han hecho hasta ahora, los haga sentirse orgullosos. Este éxito también es de ellos.
En este proceso de  reconocimiento y gratitud, no pueden faltar aquellos maestros, que les caracteriza la paciencia, preocupados por el aprendizaje de todos, que además del conocimiento, a su gran disponibilidad, gracias por impulsarlos a crecer y a madurar, porque mientras iban  haciéndose  más responsables e independientes, les brindaron su apoyo, buscando obtener lo mejor de ustedes y enseñarles lo que son capaces de hacer. A ustedes les debemos una formación integral, una formación de la que podemos sentirnos satisfechos.
No menos importante, me dirijo a ti, a la hermana o hermano adoptivo de tres años, amiga o amigo, confidente, colaborador, cómplice e integrante de un equipo, al grupo, a todos y cada uno de ustedes estimados estudiantes, gracias, porque aprendieron a tolerarse, aceptarse  y ayudarse siempre que lo necesitaron, ejemplo fiel y cristalino de que están listos para empezar una nueva vida y retos.
Llegó el final  y reconozco que es indescriptible el mar de emociones que los embargan, una combinación de tristeza, felicidad y satisfacción al llegar a la meta y tener que decir  no un adiós, sino hasta siempre. solo me queda felicitarlos. Lo consiguieron ¡hoy se gradúan ! 
 Felicidades y en hora buena.

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